Ser un “buen anticonductista” parece todo un arte. Pero no nos engañemos, es lo más fácil. Sólo se requiere cierto grado de antipatía visceral por todo lo que huela a supuesta “ciencia dura” en psicología, atracción por lo especulativo y lo misterioso, poco interés por el estudio analítico y, eso sí, mucho descaro para criticar lo que no se conoce. Además (y esto sí es de asombrar), una persistencia realmente heróica para dedicar gran parte del tiempo vital a reescribir las tesis conductuales de acuerdo con los propios prejuicios, y darse el trabajo de divulgar esa personal reinterpretación en todos los foros posibles: clases, charlas, libros, panfletos artículos, internet, etc.
He aquí enlistadas una serie de actividades usuales de los anticonductistas para llevar a cabo cumplidamente lo que ellos mismos ven como su gran misión en la psicología. Sus acciones podrían constituir, si queremos, un sedicente decálogo de “cómo ser un buen anticonductista”. Al igual que las formas de divugacion que se utilicen, ellas no son acumulativas, pueden ser ejercidas con independencia una de otra, de acuerdo con las conveniencias del anti de turno.
1) No revises fuentes conductistas originales para no descontaminar tu misión anticonductual, Guíate por clichés y lo que critican otros anticonductistas, mientras más virulentos mejor.
2) Haz lo posible por simplificar, sacar fuera de contexto o tergiversar lo que dicen los conductistas para que puedas construir una piñata a la que puedas aporrear a tu sabor. Total, muy pocos van a verificar si distorsionaste o no.
3) Cuando te refieras al conductismo adopta siempre un tono despectivo y mordaz. Así le sugieres a la gente que "estaría loca" si toma esa propuesta con seriedad.
4) Autopreséntate como un experto en el tema, para hacer creer que tú sabes más del conductismo que los propios conductistas.
5) Dí que la ciencia actual es muy diferente a la que construyeron “los positivistas”. Así le quitas sustento epistemológico a la ciencia de la conducta.
6) Repite hasta el hastío que el conductismo pertenece a un pasado ya superado por nuevos paradigmas científicos, como el cognitivismo o la neurociencia. Así lograrás restarle actualidad a su imagen.
7) Da a entender que la ciencia de la conducta no sirve para tratar temas humanos, porque todo su interés está centrado en la conducta animal. Así provocas el desprecio hacia semejante “tontería”.
8) Remarca que los conductistas no se preocupan por explicar los procesos cognitivos, internos, psíquicos, cerebrales, etc.; para sacarlo de circulación y dejar paso a otras explicaciones paradigmáticas alternativas.
9) Tiende cortinas de humo cuando algún conductista se te ponga al frente y desmienta tus argumentos, de modo que la gente se distraiga y no le preste atención.
10) Presenta al conductismo como un producto ideológico imperialista diseñado para someter al hombre convirtiéndolo en un robot. De esa manera refuerzas tus argumentos manipulando sentimientos humanistas y revanchismo político.
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