MURO DE SONIDO

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jueves, 28 de agosto de 2014

Análisis Experimental de la Conducta y Motivación

Variables comunes al análisis experimental de la conducta y la motivación


Por Felipe Díaz y Carlos A. Bruner
Revista Acta ComportamentaliaVol 22, No 2 (2014).

Resumen


La integración del conocimiento establecido es una tarea que demanda unir hallazgos de área consideradas diferentes entre sí. El propósito de esta investigación fue obtener evidencia comparable con hallazgos de la motivación y del análisis experimental de la conducta. Se utilizó la estrategia de conceptualizar un programa múltiple de reforzamiento de dos componentes en el que se varió la duración de ambos componentes, extinción y reforzamiento. El programa estuvo vigente las 24 horas del día y conforme a una diseño factorial cada tres ratas fueron expuestas a tres duraciones del componente de extinción, 45, 180 y 720 minutos en combinación con tres duraciones del componente de reforzamiento, 2.5, 10 y 40 minutos. Se encontró que la tasa de respuesta, la latencia durante el componente de reforzamiento y la distribución temporal de la respuesta en reforzamiento variaron conforme a las predicciones de los estudios con programas múltiples y son comparables con evidencia generada en teoría de la motivación. Esto hallazgos contribuyen con generalidad de las variables manipuladas y sugieren que la estrategia utilizada para vincular ambos enfoques es apropiada.

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viernes, 6 de junio de 2014

Memes Conductistas

Las Complicaciones de los Abordajes Indirectos en Psicología

Por José Dahab, Carmela Rivadeneira y Ariel Minici

"... una posición ética requerirá que el profesional explique al paciente la diferencia entre orientaciones y métodos. Consideramos que en una sociedad democrática, todo paciente tiene derecho a estar informado sobre las diferencias entre terapias y elegir el tipo de abordaje con el cual desee tratarse. La elección del paciente debería ser fruto del conocimiento de la diversidad de tratamientos y no a partir del desconocimiento o adoctrinamiento. La transparencia del profesional y la aplicación de procedimientos directos y específicos de cambio conductual son requisitos éticos que no pueden obviarse".

Buen material de consulta que incluye las siguientes temáticas:
  • ¿Es ético privar a un paciente de una técnica de probada eficacia?
  • ¿Qué es lo que espera un paciente de un tratamiento psicológico?
  • Tratamientos directos e indirectos.
  • Criterios para la selección de técnicas terapéuticas.
  • El derecho del paciente a estar bien informado.
VER ARTÍCULO COMPLETO

jueves, 15 de mayo de 2014

George B. Kish y sus Contribuciones Para el Reforzamiento Sensorial

Por Alicia Roca

Resumen

George B. Kish realizó algunos de los estudios pioneros sobre el reforzamiento sensorial durante las décadas de los cincuentas y los sesentas. Los experimentos de Kish constituyen parte importante de las demostraciones de que los estímulos sensoriales pueden funcionar como reforzadores de una gran variedad de conductas, a través de una amplia gama de situaciones. Kish recopiló sistemáticamente la evidencia existente sobre la función reforzante de los estímulos sensoriales y ofreció el término de reforzamiento sensorial para referirse a este fenómeno. En el presente artículo se presenta una breve reseña histórica de George B. Kish, enfocada en su trabajo sobre el reforzamiento sensorial y se discute la importancia del concepto de reforzamiento sensorial dentro del análisis conductual básico y el análisis conductual aplicado (VER ARTÍCULO COMPLETO)

domingo, 11 de mayo de 2014

Zimbardo: Cambiando los Hábitos del Mal

El Dr. Philip Zimbardo es un psicólogo conductual de la vertiente sociocognitiva, especializado en temas como la investigación sobre la timidez y el comportamiento malvado, en los que es primera autoridad mundial. La conferencia versa justamente sobre este último tópico. El inicio de la sesión es, indudablemente, sui generis, ya que Zimbardo llega al escenario ayudandose con un bastón. De pronto, lo suelta e invita a los asistentes a bailar al son de la música "Oye Cómo Va" de Santana. Luego empieza normalmente su conferencia.

viernes, 9 de mayo de 2014

¿Por qué somos como somos?

Compartiendo esta versión online del diario "La Nueva España" (07.04.2014), donde el Dr. Marino Pérez-Álvarez desarrolla su visión del papel de los genes y de la cultura sobre el surgimiento de lo humano.

¿Por qué somos como somos? Los tres componentes de una vida
Una reflexión sobre la importancia de lo que uno quiere ser, las circunstancias que uno encuentra, entre ellas la tecnología, y el azar
(07.04.2014)

Por Marino Pérez-Álvarez

La pregunta tiene dos niveles. Uno se refiere a qué nos hace humanos respecto de los animales y el otro a qué hace que cada uno sea como es. En ambos casos, se suele responder diciendo que es debido al cerebro o a los genes. Respuestas de este tipo se encuentran ya en los títulos de importantes libros cuando dicen que somos el cerebro o se preguntan qué nos hace humanos, para concluir que el cerebro y los genes.
Ni en las estrellas ni en los genes está escrito como somos. Sin embargo, ni en las estrellas, ni en los genes, ni tampoco en el cerebro, está escrito nuestro modo de ser. Nuestra estructura anatómica, como organismo, está determinada por el genoma. Pero otra cosa es la persona humana, con su civilización y cultura y con sus particulares formas de ser. Lo humano está en las instituciones sociales: sistemas que organizan el funcionamiento de la sociedad, anteriores a cada individuo. El mundo ya está funcionando cuando nosotros aparecemos en escena.
Sea por caso la escritura, uno de los inventos que más ha transformado la historia humana. Aprender a leer supone también una revolución en la vida de un niño. Sin embargo, la escritura no está codificada en los genes, ni en el cerebro. Data de hace unos 6.000 años, cuando el cerebro y el genoma humano ya eran para el caso como son hoy, desde miles de años antes. Si la escritura desapareciera de la faz de la tierra, ningún cerebro de un recién nacido la crearía. Ni siquiera es pensable que bebés dejados en una isla produjeran una lengua, más que una mezcla de balbuceo y signos. ¿Cuántos miles de años serían necesarios para que se desarrollara alguna lengua que hoy los niños aprenden con la facilidad como respiran? ¿O un sistema de escritura que hoy los niños aprenden en unas 2.000 horas? La escritura no está codificada en los genes ni almacenada en el cerebro, pero su aprendizaje supone una gran transformación del cerebro gracias a su plasticidad.
Así, pues, lo que nos hace humanos es la cultura y la educación socialmente instituidas, una especie de sobrenaturaleza o noosfera que envuelve a la bioesfera, hoy más que nunca a través de internet. Por eso decía Ortega que el hombre no tiene naturaleza, sino historia. Aclarado esto, ¿cuáles son los tres componentes de la vida, anunciados en el título. Son, de acuerdo con Ortega: el proyecto de la vida, las circunstancias y el azar. El proyecto o vocación se refiere a lo que uno quiere ser. Las circunstancias son las condiciones que uno encuentra, que favorecen y dificultan lo que uno quiere ser. El azar no es otro que la casualidad: sucesos afortunados e infortunados que tejen y destejen la vida.
La vida como proyecto: siempre más allá. Uno es ante todo lo que quiere ser: no porque sea lo que quiera ser (como a veces frívolamente se dice a la gente), sino porque lo que quiere es lo que mejor define lo que es. Pero, aquí se da una paradoja: lo que se quiere ser, todavía no es, de manera que uno es lo que no es, algo que está por ser. Somos lo que todavía no somos y para más paradoja, nunca llegaremos a ser del todo, como para decir, hasta aquí hemos llegado y ya está acabada la vida. Continuamente se nos abre el horizonte, más allá de lo visto y aun de lo soñado. Si alcanzamos nuestras metas, estas nos resitúan en otro horizonte de posibilidades. La vida se hace y deshace en el tiempo. Puede que en algunas edades se tenga la experiencia de "eternidad", como si todo durara y volviera una y otra vez (comienzos de curso, vacaciones), pero vendrán otras edades en las que todo va muy deprisa, sintiéndote tragado por el tiempo.
Ya de niños queremos ser algo y aun muchas cosas y, a veces, para siempre. Cuando uno no tiene proyecto o no sabe qué quiere o, peor, no quiere ser nada, su vida, literalmente, no tiene sentido, es decir, no tiene dirección ni significado. Cuando no vas a ningún sitio, puede que todos los vientos te favorezcan, pero también es cierto que estás a la deriva, sin rumbo. Los problemas psicológicos consisten, muy a menudo, en la pérdida o crisis de sentido, por lo que no se arreglan con pastillas.
Siendo la vida proyecto, se pueden sacar dos conclusiones prácticas. Una es que nuestra vida está proyectada hacia adelante, lo que implica esfuerzo y espera, sin medirlo todo por la satisfacción inmediata. Otra es que el sentido de la vida está más allá de uno mismo, sobre un horizonte de valores, no dentro de uno, como a menudo la peor literatura de autoayuda nos hace creer.
Las circunstancias: facilidades y dificultades. El proyecto de nuestra vida siempre se da en alguna circunstancia (momento histórico, sociedad, familia). El yo y la persona que uno es dependen de la circunstancia que a uno le toca vivir. Yo soy yo y mi circunstancia, dice Ortega. La circunstancia o circunstancias en plural establecen las posibilidades y los límites de nuestros proyectos: lo que queremos pero también lo que, de hecho, podemos ser. A este respecto, siempre nos vamos a encontrar con cosas que facilitan y dificultan nuestros proyectos y a veces las mismas cosas hacen lo uno y lo otro. Sea, por caso, la familia: que te ha hecho capaz de ser esto y lo otro y, a la vez, te limita esperando, por ejemplo, que no te vayas lejos. Tienes pareja y esto puede que te dé estabilidad y apoyo, pero también te impide ser más libre (tú mismo) y explorar otras posibilidades. O eres "tú mismo", sin compromisos ni cortapisas, pero acaso ya estás cansado de serlo. Muy a menudo, las cosas de la vida tienen esa ambivalencia entre la servicialidad y la servidumbre.
Lo importante es saber de dónde "salen" las cosas (de otros anteriores), de dónde viene uno (de las circunstancias que le tocaron) y dónde va (lo que depende de lo que sabe hacer y del esfuerzo que vaya a poner en juego), para que no le pase como a la paloma de Kant: que despotricaba contra el viento porque le impedía ir más deprisa, el mismo que le permitía volar. Lo cierto es también que los vientos y las corrientes no siempre van a favor, sino que uno tendrá que bregar y remar contra-corriente. El curso de la vida, cuando uno quiere ser algo y va alguna parte, requiere, frecuentemente, lo que llamaba Platón una "segunda navegación", consistente en navegar a remo, cuando la "primera navegación", a favor del viento, no basta.
Una segunda navegación se refiere, también, a pensar con criterio y discernimiento acerca de lo que nos viene dado, en vez de recibirlo acríticamente. Reducir nuestra valoración de las cosas a "me gusta", o no, es uno de los mayores entontecimientos de nuestro tiempo. Una característica de la época actual es la tecnología, para los jóvenes, ya tan natural como el agua para los peces y el aire para los pájaros. Sin embargo, la tecnología debiera hacernos pensar. Por lo pronto, tiene esa ambivalencia señalada: entre servir como herramienta y pervertir nuestra vida. Así, por ejemplo, la continua comunicación que facilita la tecnología está convirtiendo la conversación en mera conexión y la amistad en "montón" de amigos, por no hablar del empobrecimiento del lenguaje y del pensamiento. No es lo mismo estar conectado y recibir-y-enviar mensajes que mantener una conversación cara-a-cara. La falta de conversar, además de trivializar la comunicación ("lost in communication"), merma la reflexión, la cual se aprende hablando con otros. Es difícil hacer algo, más que meramente estar conectado, con 2.000 amigos. Uno puede tener mogollón de amigos, pero una chica que tenía 600 murió en un hospital sin que nadie fuera a visitarla.
La continua conexión supone la incomunicación con los que se tiene al lado, lo que da lugar a ese extraño paisaje en el que todos están "solos juntos", sea una pareja de novios o un grupo de amigos. Hasta en una cena de gente frisando los cincuenta, llegará un momento en el que todos saquen el móvil. Parece que cada uno estuviera en una burbuja, desconectado del entorno inmediato y, acaso, riendo con algo que está escuchando, como diciendo ¿no veis lo feliz que estoy al margen de lo que pasa aquí? La gente-conectada parece más a un piloto equipado con cascos, gafas, móvil, mochila, que propiamente un peatón.
El continuo estar-enchufado está creando la habilidad para poner un ojo en lo que pasa aquí (en clase, con amigos) y, a la vez, teclear un mensaje. Se trata de una habilidad que, en realidad, incapacita para estar en lo que estás: solo atendiendo a las migajas que te interesan, incapaz de seguir una conversación, un discurso o un razonamiento. Dejando aparte que internet convierte a muchos en surfistas de la información (deslizándose por la superficie de las cosas), lejos del buceo que requiere el conocimiento de algo, ¿qué decir de Facebook y Twitter, que tal parecen herramientas diseñadas para el exhibicionismo y el narcisismo? ¿No se pierde algo de las emociones convertidas en emoticones, descontextualizados y esterilizados del contacto personal y del lenguaje natural? El amor en tiempos de Siri, la aplicación de Apple que te "entiende lo que dices y sabe lo que quieres", ¿no puede llevar a considerar a los demás por lo que nos sirven y se ajustan a nosotros, cual sistemas operativos inteligentes, como "Ella", "Her", obviando la realidad de la vida?
Una circunstancia que no ayuda a una segunda navegación para pensar el presente, más allá de su recepción acrítica, es la filosofía menguante en bachiller. La filosofía, lejos de estar suplida por las ciencias, de acuerdo con Gustavo Bueno, es un saber de segundo grado, cuyos problemas y preocupaciones surgen de los saberes de primer grado dados precisamente por las ciencias y la tecnología. La filosofía no es de letras ni de ciencias, sino transversal, capacitadora para pensar cualquiera que sea la especialidad de uno.
El azar, que también hay que asumir. El azar constituye nuestras vidas, desde las pequeñas casualidades a los golpes de suerte e infortunios. Incluso la vida en la Tierra es un azar: un "error metafísico de la materia", dice Pessoa. Por su parte, las predicciones del futuro son las más difíciles, de modo que nadie sabe qué "cisnes negros" van a aparecer que transformen nuestras vidas. Las tecnologías que ahora pueblan la vida cotidiana (internet, móvil) no fueron predichas, cuando ahora parecen tan necesarias como el oxígeno.
La vida de cada cual está compuesta de casualidades (los amigos surgidos del pupitre donde te tocó por el apellido, como conociste a alguien) que terminan por ser causalidades de que las cosas sean de una manera y no de otra, abriendo una puertas y cerrando otras.
La incertidumbre produce ansiedad y queremos estar seguros de todo y tenerlo todo asegurado pero, afortunadamente, la vida no responde a un algoritmo. Si lo hiciera, sería como vivir el guión de una película: como aquel "Atrapado en el tiempo" o "El show de Truman".
El azar es algo que tenemos que asumir deportivamente (como un balón en el poste que puede ser gol o ir fuera), y no solo el azar que nos depare el futuro, sino el que ya forma parte de lo que somos. Acaso, para tener los pies en el suelo, uno mejor empieza por "llegar a ser el que eres": lo que puedes ser de acuerdo a lo que has aprendido y eres capaz de esforzarte, como decía Píndaro a los atletas de las olimpiadas, en vez de creer que puedes ser cualquier cosa con tal de quererlo. Siempre se puede ir más allá, pero sobre la base de lo que eres.

Terapia Dialéctica Conductual

jueves, 3 de abril de 2014

Contingencias Deportivas Y Trastornos De Alimentación

Análisis relacional de las contingencias asociadas a las prácticas deportivas con los trastornos de alimentación en adolescentes entre los 16 a 18 años

Por: Marcela Noreña, Natalia Rojas y Mónica Novoa 


Resumen

"Este estudio analizó las contingencias asociadas a las prácticas deportivas y su relación con trastornos de alimentación en 42 mujeres adolescentes entre los 16 y 18 años de Bogotá, asignadas intencionalmente en tres grupos: Grupo A, adolescentes que pertenecen a un equipo deportivo; Grupo B, adolescentes que practican deporte con regularidad y Grupo C, adolescentes que no practican deporte, salvo la clase de educación física. El marco explicativo que sustenta la investigación se deriva del análisis experimental del comportamiento bajo el modelo de anorexia por actividad. Se utilizó un protocolo de evaluación compuesto por la prueba Eating Disorder Inventory, que busca medir trastornos de alimentación, previamente validada para esta población, y una entrevista conductual para conocer factores sociodemográficos, psicosociales y tipos de prácticas deportivas igualmente validada. Esta es una investigación no experimental de naturaleza descriptiva y correlacional con un diseño de comparación de grupos. Los análisis demostraron relaciones significativas entre los tres grupos, de lo cual se concluye que hay riesgo de desarrollar trastornos de alimentación en la población en general, siendo más vulnerable el grupo B, lo cual coincide con los reportes la literatura. Las jóvenes del grupo A realizan deporte con un equipo donde se buscan resultados y triunfos, más que una imagen corporal determinada, mientras que el grupo C, no realiza ningún tipo de deporte o ejercicio físico, aunque presentan niveles considerables de preocupación por la imagen corporal. Se recomendó a los profesionales de la salud, profesores y entrenadores conocer los trastornos de alimentación y los riesgos que puede presentar el realizar ejercicio, practicar deporte o el sedentarismo si son realizados de forma inadecuada". (VER ARTÍCULO COMPLETO)

sábado, 22 de marzo de 2014

Una Nota Sobre El Método Clínico-Crítico De Piaget

Revisando este artículo de J. J. Ducret  (Trad. por Luis Lam): MÉTODO CLÍNICO CRÍTICO PIAGETANO, que he subido al portal de Scribb.com directamente de la página de la Fundación Jean Piaget (gracias a una recomendación de lectura hecha por la Dra. Susana Frisancho en su Blog), encuentro una buena síntesis, que, a su vez, me atrevo a sintetizar aún más extractando los párrafos que me parecen claves. 
  • Respecto a la caracterización general, el autor señala que “El método clínico-crítico es un procedimiento por el cual el investigador interactúa dialécticamente con los niños, los adolescentes o los adultos, a modo de reunir las informaciones que, en conjunto, van a permitir al investigador responder a la pregunta que se plantea…” (p.2).  
  • Luego, con la sugerencia implícita de que Piaget habría tomado parcialmente su idea del método clínico tal como éste se utilizaría (según Ducret) en la psicología clínica, el autor del artículo (copiando un texto online sobre el punto) procede a consignar que se privilegia “el papel de la observación y del contacto con el enfermo tomada de la clínica médica pero… [sin el] objetivo [de] la elucidación del significado inconsciente del conflicto, el análisis de la transferencia”, sino para insertarse “en una actividad práctica con vistas al reconocimiento y denominación de ciertos estados, aptitudes y comportamientos”, y “crear una situación con un bajo grado de restricción, con vistas a una recolección de información lo más amplia y menos artificial posible al permitir al sujeto posibilidades de expresión.” (p. 8)
  • Entonces “El método clínico comporta dos niveles de objetivos diferentes: El de las técnicas… de recolección en vivo de informaciones, en situación natural (1er nivel)… y el del estudio profundo y exhaustivo de casos (2do nivel: comprensión del sujeto: singularidad, confiabilidad de las observaciones, búsqueda de las significaciones y del origen de los hechos, de los conflictos así como de los modos de resolución de conflictos).” (p. 8)
  • Ducret enumera 6 pasos operativos del método: “(1) parte de una pregunta sobre la lógica del niño o sobre una categoría del entendimiento, luego (2) escoge un problema u organiza una situación en la cual confronta al niño, después de lo cual (3) observa al niño (o los niños cuando son sus competencias sociales las que están en cuestión), pero también (4) dialoga con el niño (desde la perspectiva “mayéutica” modificada), para finalmente, tras haber interrogado a un número suficiente de niños, (5) comparar, clasificar y seriar sus respuestas, y esto si se puede en relación no con un sólo problema, una sola situación, sino varios  problemas o varias situaciones, lo que (6) le permite no solamente profundizar nuestro conocimiento de la génesis de la inteligencia y del pensamiento del niño, sino igualmente responder a cuestiones concernientes a la significación, el origen y el valor de las ciencias en relación a dicha génesis.” (p. 11)
  • En resumen, “Desde el punto de vista puramente técnico, lo que inventa… Piaget es una forma de síntesis entre el método de los tests y el método clínico, pero una síntesis… además nutrida por la influencia metodológica de la historia natural.” (p. 11)
  • En su mención de las dificultades que ofrece el método clínico-crítico, Ducret señala lo que es, efectivamente, un cuestionamiento que, en pocas palabras, endilga excesiva subjetividad y cualitatividad al enfoque: “¿Cómo interpretar las acciones y las afirmaciones de los sujetos que se estudia minimizando las falsas interpretaciones, las atribuciones erróneas?”. Esta cuestión sería superada, de acuerdo con el autor, por una estrategia que consiste en: “multiplicar los experimentadores, multiplicar las situaciones y, cuando se trata de nociones protocientíficas, hacer trabajar juntos a psicólogos, lógicos y… cibernéticos, y juntar al equipo de investigación de matemáticos, o de físicos, o de biólogos, etc., en función de los problemas tratados [además de] la técnica del diálogo o los intercambios con niños de todas las edades.” (p. 19)
*   *   *

Ciertamente creo que, a pesar de ello y de los evidentes méritos del método clínico-critico piagetano, persiste la objeción de vaguedad interpretativa mencionada por Ducret, que lleva como lastre la oquedad de enunciados predictivos a partir de éste método, y, consecuentemente, su carencia de derivación tecnológica. El sistema es, tal como lo reconoce en forma general Flavell en su estudio de “La Psicología Evolutiva de Jean Piaget” (Barcelona, Paidós Ibérica, 1982): (a) fundamentalmente “descriptivo-explicativo” (p. 56) —en lo primero (descriptivo) estoy de acuerdo, en lo segundo (explicativo) no—; (b) poco preciso (p.57), y (c) relativamente aislado del contexto teórico sobre temas afines (p. 59). Por cierto, el hecho de no permitir predicciones precisas hace dudar en la certeza de sus explicaciones, porque, como es sabido y lo desarrolla exhaustivamente Gustav Bergmann en su “Filosofía de la Ciencia” (Madrid, Técnos, 1971), la predicción de un hecho no es más que una deducción lógica a partir de su explicación previa en términos legales (y Piaget niega que existan leyes en psicología). 
De cualquier manera, desde el punto de vista de un conductista, muchos aspectos del método clínico-crítico piagetano son, sin duda, elogiables.

viernes, 28 de febrero de 2014

La Conducta Operante Está A La Vista, Salvo Para Quienes No Quieren Verla

Se suele advertir que las personas se comportan como “teóricos de rasgos” cuando juzgan actos ajenos, y como “conductistas” cuando juzgan los propios. Así, por ejemplo, si alguien llega tarde a una reunión, podemos inferir que lo hace porque se trata de “una persona impuntual” (un rasgo interno permanente), mientras que si nosotros somos los que llegamos tarde, atribuimos esa eventualidad al influjo de causas externas sobre nuestra posibilidad de acción (falta o retraso de transporte, inconvenientes, descoordinaciones, etc.).
En esa misma línea, es fácil ver la inconsecuencia del pensamiento que se presenta como antítesis de la perspectiva conductual examinando expresiones de autores típicos en manuales de abundante difusión entre psicólogos y educadores; como por ejemplo Desarrollo Humano de Papalia, Wendkos y Duskin (reedición del año 2010, McGraw-Hill), de tendencia predominantemente cognoscitiva, donde, después de dicotomizar las teorías de dicho ámbito en modelos “mecanicista” y “organicista” se dice: “El conductismo es una teoría mecanicista que describe la conducta observada como una respuesta predecible a la experiencia… La investigación conductista se centra en el aprendizaje asociativo…” (p. 28); y se dan seguidamente descripciones bastante elementales del condicionamiento respondiente y operante, como para descartar su valor como herramientas conceptuales para analizar la conducta humana compleja.  Sin embargo, en el mismo libro, en el marco de una disquisición sobre la tecnología de la reproducción asistida y la proliferación de métodos y regulaciones al respecto, las autoras señalan que: “Una cosa parece segura: en la medida que haya gente que quiere hijos pero es incapaz de concebirlos o de llevarlos a término, la inventiva humana y la tecnología propondrán nuevas maneras de satisfacer sus deseos” (p. 434). 
¿Esto no es, acaso, un reconocimiento “in pectore” de que la cognición es la que está subordinada a las leyes de la conducta y no al revés?  Porque según sus propias palabras, evidentemente lo que llaman “la inventiva humana” se mueve al son del condicionamiento operante, al depender de la posibilidad de “satisfacer deseos de  procrear hijos”; es decir, de ser reforzada.
Contradiciendo las ingenuas creencias académicas sobre que "el condicionamiento operante necesita de un laboratorio para demostrarse", hay que decir la verdad: basta observar la vida humana en sus infinitas manifestaciones convencionales cotidianas para ver fácilmente que casi toda ella marcha en función a las consecuencias que genera en cada momento, y que la van moldeando históricamente de acuerdo con pautas de privación y saciedad. La televisión mantendrá sus tipos de programas y estilo de emisión mientras tenga un alto rating de audiencia; las personas mantendrán su costumbre de saludar a otros mientras esos otros les respondan el saludo; los individuos tenderán a pensar en “algo especial” mientras ese “algo especial” tenga efectos sobre su vida; la gente tenderá a elegir entre opciones de acuerdo con el beneficio, la comodidad o la menor aversividad que le generan, etcétera. Incluso el mundo de las ideas está sometido, tanto como el de los negocios, a las leyes operantes. Esto no tiene nada que ver con el "mecanicismo", ni significa negar ni subestimar la consciencia ni la cognición en la regulación del comportamiento, sino ponerlas en su justo nivel.

sábado, 8 de febrero de 2014

La Evolución del Concepto de Competencia en la Teoría de la Conducta

Por Carlos Ibáñez y Enoc Obed 

RESUMEN

Se revisa la evolución del concepto de competencia en la Teoría de la Conducta a lo largo de 30 años de historia, desde su aparición en 1981 relacionado al comportamiento inteligente, hasta 2011 en que se precisa su uso técnico. El artículo intenta mostrar un ejemplo historiográfico de la evolución de los conceptos dentro de una misma teoría. Se concluye que los cambios históricos que ha sufrido el concepto de competencia constituyen variaciones en el acento puesto en los componentes morfológicos y funcionales alrededor de una misma característica definitoria: el cumplimiento del criterio de logro. (VER ARTÍCULO COMPLETO)

miércoles, 22 de enero de 2014

Biofeedback y Problemas Físicos

BIOFEEDBACK: de las técnicas de modificacón de conducta, aplicada a los problemas mentales, a las técnicas de intervención de los problemas físicos

Por Hernán Marín y Stéfano Vinaccia

Resumen

"Dentro de su amplio desarrollo, la psicología como ciencia de la conducta, ha ampliado en su historia reciente, el ámbito de sus aplicaciones, a una amplia gama de problemas de salud, considerados tradicionalmente exclusivos del profesional médico, resultado de la división y eterno problema epistemológico mente-cuerpo. Este acercamiento de la psicología no es casual, es la respuesta a la evolución clara de un proceso en la concepción de los problemas o trastornos clínicos, sean estos orgánicos o psicológicos. Dentro de las oportunidades que ofrece la psicología a través de la Medicina Comportamental o Psicología de la Salud, se encuentra la técnica del biofeedback, la cual de una manera importante retoma su base en el concepto biopsicosocial de la enfermedad, convirtiéndose en una alternativa importante para ciertos problemas físicos, que encuentran en ella un punto importante para mejorar la calidad de vida de los pacientes que los padecen. Este artículo pretende hacer una revisión general de los aspectos más importantes en el desarrollo, aplicación y eficacia de la intervención en esta técnica". (VER ARTÍCULO COMPLETO)

sábado, 7 de diciembre de 2013

El Mito de la Sustitución de Síntomas

Ciertamente, como Gregory Kimble advertía a principios de los 60s en “Condicionamiento y Aprendizaje”, hay varias similitudes entre los enfoques básicos psicoanalítico y conductual. Ambos parten de la suposición de que parte del comportamiento humano está determinado por circunstancias pasadas, igualmente el Principio del Placer freudiano y la Ley del Efecto muestran un parecido fundamental, y ciertos procesos psicodinámicos pueden representarse a través de los modelos experimentales de conflicto, de frustración-agresión y de trauma-castigo. Sin embargo, el asunto de la sustitución de síntomas no es una de las nociones compartidas ni siquiera como metáfora.
La hipótesis clínica de la “sustitución de síntomas” en el tratamiento psicoterapéutico, según la cual cuando se elimina uno surge otro, tiene base en la creencia psicodinámica —a veces aceptada por terapeutas de otras corrientes— de que hay una fuente de energía psíquica interna que se expresa de distintos modos. Pero ¿ocurre esa manera? Los ingenieros de conducta sugieren que hay explicaciones alternativas menos hipotéticas. Por ejemplo, se sabe a través de la investigación en teoría del aprendizaje que las personas adquirimos repertorios de respuestas para enfrentarnos al ambiente. Estas respuestas latentes, a su vez, están jerarquizadas respecto a su ocurrencia en función a una historia de evocación (a través del condicionamiento clásico) y de reforzamiento (a través del condicionamiento operante). ¿Qué sucede si mediante el reforzamiento diferencial (por ejemplo, durante una terapia) se cambia el orden en que la jerarquía está dispuesta? Es obvio que aparecerá la respuesta de ajuste o de desajuste más cercana en la jerarquía. ¿A este fenómeno se le puede llamar "sustitución de síntomas"? No es creible que sea el nombre más conveniente, primero porque no está sustentado en la misma hipótesis que lo generó; y segundo, porque tampoco tiene los mismos efectos, ya que la investigación demuestra que las respuestas "sustitutas" pueden ser  tanto adaptativas (en realidad son la mayoría) como inadaptativas. El fenómeno tiene más que ver con el proceso llamado "generalización de respuestas", ya que hay muchas pruebas de que, en contra de lo que predice la "sustitución de síntomas", los clientes atendidos con terapia conductual frecuentemente muestran también una mejora en otras conductas aparte de la tratada.
Hasta aquí, he elaborado este texto basándome en la información expuesta tanto por el citado libro de Kimble como por los de Jack Sandler y Robert Davidson (Psicopatología: Teoría del Aprendizaje, Investigación y Aplicaciones), y el de Albert Bandura (Principios de Modificación de Conducta). En adelante, citaré un pasaje del artículo "Sustitución de síntomas en terapia, ¿mito o realidad?" escrito por el colega Fabián Maero, de la página académica Psyciencia, quien, siguiendo lo especificado por la exhaustiva revisión de Warren Tryon: “Whatever happened to symptom substitution?” acerca del punto, realiza una síntesis de algunas investigaciones relevantes:
·         “Nurnberger y Hingtgen (1973) llevaron a cabo una extensa revisión bibliográfica en busca de pruebas de sustitución de síntomas que fuera consecuencia del tratamiento por desensibilización sistemática de las fobias y los estados de ansiedad, tratamientos conductuales de la enuresis nocturna, tartamudeo, tics, y la modificación de las ‘malas costumbres’ (p. 230). Estos autores concluyeron generosamente que la sustitución de síntomas ocurre raramente. Su generosidad respecto al ‘raramente’, consistió en contar como ‘sustitución de síntomas’, un caso en que la ansiedad regresó como resultado de un accidente ocho meses luego del tratamiento y un caso en donde hubo una recaída en los síntomas que fue luego tratada exitosamente. También incluyeron algunos casos de tratamiento quirúrgico de los pacientes con úlcera como prueba de sustitución de síntomas. Salvando esas excepciones, no pudieron encontrar evidencia alguna de sustitución de síntomas. También examinaron datos de seguimiento de 2.5 años para el tratamiento conductual de la enuresis nocturna y no encontraron evidencia de sustitución de síntomas. Tampoco se encontró evidencia de sustitución de síntomas para el tratamiento de la tartamudez utilizando un metrónomo, ni para el tratamiento de los tic, ni para el tratamiento conductual de los ‘malos hábitos’.”
·         “Speed ​​(1996) trató a 5 hombres y 5 mujeres con síntomas de trastorno de conversión, y trastornos de la marcha, utilizando terapia de conducta e investigó específicamente sustitución de síntomas. El funcionamiento normal de la marcha fue restaurado en los 10 pacientes en el momento del alta. El seguimiento promedio fue de 20 meses y varió entre 7 y 36 meses. Dos pacientes regresaron al uso parcial de silla de ruedas, pero ninguno de ellos desarrolló un trastorno diferente de ningún tipo”.
·         “Fuchs (1980) administró desensibilización imaginaria in vivo y asistida por hipnosis a 71 mujeres con vaginismo, que puede ser considerado psicodinámicamente como un trastorno de conversión, es decir, dolor físico durante las relaciones sexuales resultante de un conflicto inconsciente. Se obtuvieron buenos resultados en 16 de 18 mujeres que recibieron la desensibilización imaginaria y en 53 de las 54 que recibieron el tratamiento in vivo. El seguimiento de 2 a 5 años no reveló ninguna recaída ni sustitución de síntomas (la falta de respuesta al tratamiento en las otras mujeres no constituye una prueba de la sustitución de los síntomas)”.
·         “Wille (1994) trató 29 niños con enuresis nocturna primaria con el método de alarma (un tratamiento conductual para enuresis), o con medicación durante 12 semanas en un estudio a doble ciego con grupo de control. Ambos métodos fueron claramente eficaces y no fue encontrada ninguna sustitución de síntomas. Wille y Anveden (1995) informaron de los resultados de pruebas psicológicas para estos niños enuréticos durante y después de la terapia de conducta, y no se encontró ningún incremento en la psicopatología posterior al tratamiento”.
    Estos son sólo algunos de los datos recopilados recientemente. Hay muchos otros obtenidos antes de 1970, consignados en las publicaciones citadas de Kimble, Sandler/Davidson y Bandura. En suma, la hipótesis de “sustitución de síntomas” no es confirmada por la experiencia; constituyendo, más bien, en su esencia el indicio de fenómenos distintos cuya explicación científica tiene asidero en los principios experimentales del aprendizaje. La supervivencia de esta hipótesis, en realidad, está vinculada al mantenimiento dogmático de creencias puramente teóricas, alejadas de la investigación.

* Este tema se liga a la entrada: "Sobre el tratamiento conductual de la enuresis y la sustitución de síntomas".

viernes, 6 de diciembre de 2013

Entrevista Conductual Estructurada para Agentes de Policía

La entrevista de selección de personal es ineludible en cualquier organización, para evaluar las condiciones de los candidatos a puestos de trabajo. En la medida que el modelo de entrevista sea más preciso y conveniente para el tipo de evaluación requerida, obviamente sus resultados serán mejores. La entrevista conductual estructurada, por sus características concretas y objetivas (se hace a partir del análisis de puesto, con un estándar de valoración y con formación específica del entrevistador), es un buen instrumento para esta tarea. El artículo se ocupa de informarnos cómo desarrollar una entrevista conductual válida y confiable referente al campo de reclutamiento policial. 
Se incluye también un video de breve introducción motivadora sobre capacitación en entrevista conductual aplicada al área organizacional.

Diseño y valoración de una Entrevista Conductual Estructurada para la Selección de Agentes de la Policía Local 

Por Javier Sáez Lanas

RESUMEN

En este artículo se presenta un estudio de la validez predictiva de Entrevista Eonductual Estructurada en relación con tres medidas del criterio de Desempeño Laboral (desempeño de tarea, desempeño contextual y desempeño global), en una muestra de agentes de policía local. Se obtienen unos coeficientes de correlación altamente significativos, que apoyan la utilización de este modelo de entrevista, como herramienta válida y otente ara la selección de policía. (VER ARTÍCULO COMPLETO)

viernes, 15 de noviembre de 2013

Bases Filosóficas del Análisis de la Conducta

Excelente artículo de Enerio Rodríguez Arias sobre las influencias filosóficas generales que subyacen al conductismo radical. Capítulo tres del libro clásico "Análisis de la Conducta" de Paulo Speller (México: Trillas, 1979).

jueves, 14 de noviembre de 2013

Ciencia e Hipnosis

El Dr. Antonio Cápafons es un especialista en las técnicas de "hipnosis despierta", procedimientos de autorregulación conductual. En su conferencia, que consta de nueve partes de las cuales ésta es la primera, esclarece muchos puntos respecto al tema.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Estrategias de Manejo Conductual en Aula

Este es un buen material de apoyo para docentes, con sugerencias concretas para el manejo de aula.

Estrategias de Manejo Conductual en Aula

Por Macarena Barrera y Paulina Valencia

"En el aula interactúan estudiantes y docentes, con el fin de establecer procesos de enseñanza y aprendizaje de contenidos y valores de manera adecuada y eficaz. Cada profesor o profesora tiene expectativas y rutinas específicas para su clase, aunque se ciñen por el sistema que rige a toda la escuela.
Es en este contexto, donde elaborar y establecer pautas de manejo conductual en el aula se vuelve fundamental, para lograr responder a las demandas, responsabilidades y desafíos que plantea el salón de clases". (VER MANUAL COMPLETO)

jueves, 24 de octubre de 2013

Los Estilos De Enseñanza De Skinner y Kantor

En su autobiografía (tomo 3: “Cómo se forma un conductista”, Barcelona, Fontanella, p. 215), Skinner cuenta cómo un estudiante describió los estilos de enseñanza que utilizaban B.F. Skinner y J.R. Kantor cuando estaban en la Universidad de Indiana, citando textualmente lo que el alumno escribió: “Skinner acentuaba el reforzamiento positivo tanto en sus enseñanzas como en sus escritos. Si un alumno perdía el hilo del discurso al serle formulada una pregunta, Skinner moldeaba su conducta verbal haciéndola derivar por caminos más apropiados hasta que, a través del reforzamiento social de aproximaciones sucesivas, conseguía la conducta verbal correcta. Aun cuando Kantor se servía en ocasiones de las técnicas de control aversivas, la preponderancia era positiva. Cuando la tasa verbal de un alumno se aproximaba a cero y permanecía en cero o cerca de cero por espacio de algún tiempo, Kantor reconstruía las variables de la situación, volvía a presentar las series básicas de los segmentos de conducta y administraba un enérgico reforzamiento social”.

viernes, 13 de septiembre de 2013

El Surgimiento De La Filosofía Analítica

H. J. Glock es un conocido filósofo alemán que ha trabajado mayormente en la Universidad de Cambridge (Gran Bretaña). Ha publicado varios libros, entre ellos un "diccionario sobre Wittgenstein", y recientemente se le ha traducido ¿Qué es la Filosofía Analítica? (Madrid, Técnos, 2008/2012), una extensión muy erudita del primer capítulo de la obra que figura en la parte de abajo. Dado el peso que tiene la parte pragmática (el llamado "giro lingüístico") de la filosofía analítica en la fundamentación de la epistemología conductista, reporto este documento para los interesados en profundizarla.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Motivación Para La Seguridad Del Trabajo, Basada En La Conducta

Por D. Sannino y L. López-Mena

En los últimos años el interés de los especialistas en prevención por aumentar sus conocimientos en comportamiento hacia la seguridad de los trabajadores, ha experimentado un interesante crecimiento. Estos profesionales necesitan explicar de mejor forma las causas del comportamiento inseguro, porque a este comportamiento se le atribuye una importante responsabilidad en la ocurrencia de siniestros laborales. Convendrá indicar que la información disponible sobre los resultados obtenidos, al comparar diferentes estrategias de intervención con las intervenciones conductuales, respalda el interés mostrado por los prevencionistas por obtener mayores conocimientos sobre la conducta humana. (VER ARTÍCULO COMPLETO).

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cómo Hacer Cosas Con Palabras, de J. L. Austin

J. L. Austin, insigne filósofo analítico, miembro de la Escuela de Oxford, disertó en varias conferencias sobre el modo en el que las palabras son utilizadas en el lenguaje coloquial, tratando de aclarar malentendidos categoriales. Sus eruditas conferencias fueron agrupadas y publicadas en este libro.

miércoles, 17 de julio de 2013

Estrés Postraumático en Niños y Adolescentes

El Dr. Enrique Echeburúa Odriozola es un reconocido psicólogo clínico de orientación conductual y catedrático investigador en el ambiente universitario hispano, autor de numerosos artículos especializados y obras de corte psicoterapéutico, tales como Abuso de Alcohol. Guía de intervenciónNuevas Fronteras en el Estudio del Juego Patológico, o Trastornos de Ansiedad en la Infancia y Adolescencia.  Aquí trata el tema de "Tratamiento psicológico del trastorno de estrés postraumático en niños y adolescentes".

miércoles, 10 de julio de 2013

Falsas Creencias y Realidades Sobre el Análisis Conductual

Existen muchas creencias míticas y malentendidos sobre el análisis conductual y sus aplicaciones. La mayoría originadas en “leyendas negras” de larga data, debidas a antipatías viscerales contra la “intrusión” científica en la psicología, o desconocimiento de las bases que sustentan tal  práctica. Aquí se enumeran algunas de ellas, tratando de aclarar la bruma que las rodea.

1. “El análisis conductual sólo sirve para personas menores de edad o sujetas a educación especial (retardos y minusvalías)”. En realidad, el análisis aplicado de la conducta se ha utilizado con eficacia para el tratamiento y solución de una multitud de problemas, entre los cuales se pueden señalar:
  • Ansiedades y fobias diversas, obsesiones compulsivas, estrés post-traumático.
  • Dependencias y abusos químicos (drogas, alcohol, vicios diversos).
  • Discordia marital y problemas familiares y de pareja en general.
  • Disfunciones sexuales (todo tipo), y parafilias.
  • Trastornos de personalidad (patologías paranoide, esquizoide, antisocial, histriónica, narcisista evitativa, dependiente, obsesiva-compulsiva, disfórmica, demencial, bordeline, etc.).
  • Depresión.
  • Estilo de vida, malos hábitos y consumo alimentario.
  • Problemas de salud (oncológicos, dolor, estreñimiento, disnea, miopía, etc.).
  • Problemas de aprendizaje y retardo en el desarrollo.
  • Déficits académicos y sociales.
  • Comportamiento ecológico.
  • Manejo pedagógico.
  • Comportamiento ciudadano.
  • Comportamiento organizacional.
  • Economía y mercadotecnia.
  • Gerontología.
  • Psicología forense y penal.
  • Gobernabilidad y diplomacia.
  • Psicología del deporte y rendimiento físico.
  • Manejo de emergencias.
  • Delincuencia juvenil.
  • Adiestramiento animal.
Esta tecnología es considerada, en su mayor parte, como la más efectiva de la disciplina, como lo demuestran las listas de tratamientos psicológicos empíricamente confirmados por los estudios de organizaciones oficiales americanas y europeas.

2. “El análisis conductual comprende una serie de procedimientos fríos y mecánicos“. En realidad, involucra una gama inmensa de técnicas que van desde las más “simples” hasta las más “complejas”. La tecnología es abundante y no se reduce sólo a refuerzos y castigos elementales. Esta comprende métodos de modificación de conducta, de exposición directa y en fantasía, de entrenamiento de habilidades, de reestructuración racional y de modificación de esquemas. Todas esas técnicas, independientemente de sus procedimientos, se deben aplicar con el “calor humano” suficiente para ser efectivas en cada caso que se trate. De hecho, lograr que el cliente lleve a cabo fuera de la consulta tareas de autorregistro, exposición a circunstancias desagradables y exhibición de habilidades recién adquiridas, requiere establecer una relación muy cercana y cálida con él por parte del analista.

3. “El análisis conductual no tiene una ligazón con los procedimientos de laboratorio“. En realidad, todas las técnicas conductuales han sido sugeridas directa o indirectamente por el análisis experimental del comportamiento. El hecho de que en algunos casos no esté totalmente claro el principio o ley de conducta que fundamenta un procedimiento, o esté aún bajo discusión, no invalida la acción científica de elaborar una hipótesis provisional sobre la cual opera. Además, un modelo teórico (a condición de ser parsimonioso) siempre acompaña a las operaciones prácticas.

4. “El análisis conductual carece de una teoría“. En realidad tiene muchas, pues hay diferentes enfoques teóricos que pasan por el conductismo radical, mediacional, paradigmático, de campo, molar, biológico, sociocognitivo, interpersonal, etc. Cada uno se distingue por enfatizar algunos aspectos metodológicos, de organización lógico-estructural o principios que suponen básicos en la determinación de la conducta humana. Incluso dentro de las grandes ramas mencionadas existen matices de interpretación, lo que lleva a conformar un universo de propuestas competidoras entre sí, enriqueciendo el análisis.

5. “El análisis conductual es antigestáltico y atomístico (estímulos y respuestas pequeñas)”. En realidad, las dimensiones del objeto de estudio y la metodología de trabajo pueden ser de orden molar y molecular. Son las necesidades del analista de la conducta las que determinan su opción por alguna de las dos modalidades, o por una mixta, de acuerdo con el problema que trata o investiga. Así, puede decidirse por operar con “instancias de respuesta” (ejecuciones puntuales), o con “clases de respuesta” (constelaciones de diverso tamaño) según los resultados que anticipe conseguir con cada uno de ellas. Igualmente puede optar por considerar como estímulo una señal específica, o una situación más global.

6. “El análisis conductual sólo estudia y trabaja sobre aspectos observables (físicos y espacialmente visibles”). En realidad, estudia tanto fenómenos espacialmente delimitados como interacciones entre el individuo y su entorno, siendo éstas últimas, obviamente, las más numerosas en la conducta humana. Hay lo que se llama “comportamiento encubierto”: aquel que se puede “ver” indirectamente a través de aparatos de registro fisiológico (p. ej. su nivel de ansiedad), o a través del autorreporte verbal o textual del individuo (p. ej. su autoestima), o a través de la síntesis conceptual que se hace de su desempeño efectivo en un período de tiempo (p. ej. su inteligencia).

7. “El análisis conductual es una forma de tratamiento psicológico de orden directivo y autoritario”. En realidad, su manejo ofrece opciones de tratamiento tipo “tutoría” y “consejería”. La tutoría se prefiere cuando la edad o el carácter del cliente y de su problema se sujetan a una intervención instruccionalmente importante para ser efectivas. Es decir, cuando se necesitan dar reglas claras o indicaciones precisas para que se lleven a cabo puntualmente, dadas las carencias de lenguaje o de comprensión del cliente. En cambio, si éste posee un rico repertorio personal para conducirse de manera relativamente autónoma, la opción será la consejería y el asesoramiento.

8. “El análisis conductual evalúa la conducta sólo mediante registros de tasa de respuestas”. En realidad, utiliza varios tipos de evaluación. Uno de ellos es  el registro de conductas observables (frecuencia, duración, latencia, muestra de tiempo, productos permanentes), pero también apela al uso de autorregistros, escalas de actitud, listas de chequeo, inventarios y cuestionarios, que dan cuenta de diversos planos de la experiencia subjetiva humana.

9. “El análisis conductual tiene connotaciones inhumanas“. En realidad, analiza y resuelve problemas que afectan al individuo, al grupo, a la comunidad, al ecosistema y a las generaciones futuras, tratando de entender el comportamiento humano y lo que lo mantiene. Su práctica sirve para mejorar la calidad de vida, la salud física y la salud psicológica, probando técnicas eficientes de modificación conductual a manera de herramienta de construcción para crear un mundo  mejor. Dispone, asimismo, de organismos de regulación ética de sus aplicaciones, que permiten su ejercicio certificado, competente y responsable.

10. “El análisis conductual es un paradigma superado y está obsoleto”. En realidad se mantiene estable si no está creciendo, como se ve no sólo a través de su diversificación teórica y tecnológica, sino a través de su inmensa producción académica. Los libros que tratan de temas conductuales desde alguna de sus variantes, o que se ocupan de temas especializados desde las mismas, o que constituyen manuales de consulta sobre tratamiento de trastornos o problemas psicológicos, se publican o se reeditan cada año, sirviendo a toda la comunidad. Incluso podría decirse que brindan métodos y técnicas a colegas de otras corrientes paradigmáticas que, en sí mismas, carecen de una tecnología propia y terminan valiéndose de la conductual (a veces cambiándole de nombre) para operativizar sus presupuestos aplicativos. 

domingo, 7 de julio de 2013

Terapia Conductual del Insomnio

Terapia conductual breve reduce insomnio en pacientes deprimidos

Por Will Boggs

Una terapia conductual breve reduce el insomnio en pacientes con depresión residual, revela un estudio realizado en Japón.
"Esperamos que este enfoque ayude a pacientes con depresión en remisión parcial e insomnio clínicamente significativo, aun luego de utilizar la farmacoterapia adecuada", dijo el doctor Norio Watanabe, de la Escuela de Graduados de Ciencias Médicas de la Universidad de la Ciudad de Nagoya.
Como publica Journal of Clinical Psychiatry, el equipo de Watanabe estudió la efectividad de la terapia conductual breve para tratar el insomnio en 37 pacientes con depresión residual e insomnio refractario bajo tratamiento habitual.
Los detalles del tratamiento figuran en el libro en inglés del coautor del estudio, doctor Michael L. Perlis, de la University of Pennsylvania.
Sus componentes son el diario del sueño, la educación en higiene del sueño, la restricción del descanso, el control del estímulo, los estudios de titulación durante el sueño y la prevención de las recaídas.
Según la Escala de Gravedad del Insomnio (ISI, por sus siglas en inglés) a las ocho semanas, que fue el primer resultado evaluado, la terapia conductual había dado mejor resultado (9,2 puntos en promedio) que el tratamiento estandarizado (15,9 puntos), aun tras controlar otros factores.
Además, los resultados según la Escala Pittsburgh de Calidad del Sueño y la efectividad del sueño mejoraron significativamente a las cuatro y ocho semanas de la aplicación de la terapia conductual que después del tratamiento estandarizado.
La mitad de los pacientes tratados con terapia conductual logró la remisión del insomnio a la octava semana, comparado con ninguno de los pacientes tratados como se hace habitualmente.
Y la mitad de los pacientes tratados conductualmente logró la remisión de la depresión en ese mismo período, comparado con apenas un paciente del grupo de control.
La terapia conductual mejoró también los resultados de la escala para medir la depresión GRID-Hamilton.
"Si un paciente sigue con depresión en remisión parcial e insomnio, se le puede sugerir una terapia conductual breve para tratar el insomnio. Son cuatro sesiones semanales de una hora", dijo Watanabe.