jueves, 31 de diciembre de 2015

La Promoción del Comportamiento Sexual Saludable: Un Punto de Vista Cconductual

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece mentira que una persona con tantos estudios como usted y en pleno año 2018 todavía considere la homosexualidad y la bisexualidad como trastornos sexuales. No hay razones de peso o evidencias científicas para calificarlas de esa manera.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) de la Asociación de Psiquiatría Americana (APA) dejó de considerarlas trastornos mentales en su 2ª versión (DSM-II), publicada en 1973. Grupos conservadores, que hasta hoy critican la decisión de la APA, aseguran que el cambio de postura de la misma fue el resultado exclusivo de la presión política de grupos activistas; desconociendo que la investigación no ha encontrado relación inherente entre orientación homosexual o bisexual y psicopatología, y omitiendo que la inclusión de la homosexualidad en estos manuales fue sustentada por teorías y nociones sin apoyo científico alguno. Posteriormente, en 1980, en la 3ª edición de este manual (DSM-III), se incluyó el diagnóstico de “Homosexualidad Egodistónica”, refiriéndose al persistente e intenso malestar sobre la orientación sexual propia (malestar no inherente a la condición sexual de cada uno, sino explicable por el rechazo social hacia la homosexualidad y bisexualidad, que por endoculturación se asume y termina en el autorechazo). Este último diagnóstico fue definitivamente eliminado en 1986 de la versión revisada de esa misma publicación (DSM-III R). A partir del año 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se plegó a la iniciativa de excluir la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud. Así, la décima versión de esta clasificación (C.I.E. – 10), eliminó definitivamente a la homosexualidad de sus manuales. Esta iniciativa ha sido seguida por gobiernos y numerosas organizaciones científicas de países desarrollados, tales como: la Asociación Psicoanalítica Americana en 1991, el gobierno del Reino Unido en 1994, el Ministerio de Salud de la Federación Rusa en 1999 y la Sociedad China de Psiquiatría en 2001 y la Asociación de Trabajadores Sociales en 2003.

Le invitaría a informarse y actualizarse en materia de Psicología y salud mental, parece que quedó anclado a principios del siglo XX. Si usted es una persona conservadora y/o retrógadra e intolerante me parece estupendo, piense lo que quiera, pero guárdeselo para sí y no ponga en boca de la Ciencia y la Psicología opiniones puramente personales y subjetivas, además de desactualizadas. Déjeme decirle que me recuerda usted a las personas de los movimientos anti-vacunas, o a las pro-cannabis. Ignoran toda evidencia científica, y si la tienen en cuenta, ésta estará tergiversada, teniendo evidentemente esa desviada información una gran oposición por parte de la comunidad científica. Ustedes solo se centran en sus creencias e ideas políticas, en su caso, lo que la religión, sociedad y su familia le ha inculcado. No está siendo objetivo.

William Montgomery dijo...

Estoy de acuerdo en que la homosexualidad y la bisexualidad no son trastornos sexuales. Lo digo siempre cuando me toca charlar sobre esto en clases y conferencias. Aquí tampoco lo puse. Lo que pasa es que reproduje la tabla del libro que se cita en el texto, y allí lo pusieron así, tal cual.

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