domingo, 7 de julio de 2013

Terapia Conductual del Insomnio

Terapia conductual breve reduce insomnio en pacientes deprimidos

Por Will Boggs

Una terapia conductual breve reduce el insomnio en pacientes con depresión residual, revela un estudio realizado en Japón.
"Esperamos que este enfoque ayude a pacientes con depresión en remisión parcial e insomnio clínicamente significativo, aun luego de utilizar la farmacoterapia adecuada", dijo el doctor Norio Watanabe, de la Escuela de Graduados de Ciencias Médicas de la Universidad de la Ciudad de Nagoya.
Como publica Journal of Clinical Psychiatry, el equipo de Watanabe estudió la efectividad de la terapia conductual breve para tratar el insomnio en 37 pacientes con depresión residual e insomnio refractario bajo tratamiento habitual.
Los detalles del tratamiento figuran en el libro en inglés del coautor del estudio, doctor Michael L. Perlis, de la University of Pennsylvania.
Sus componentes son el diario del sueño, la educación en higiene del sueño, la restricción del descanso, el control del estímulo, los estudios de titulación durante el sueño y la prevención de las recaídas.
Según la Escala de Gravedad del Insomnio (ISI, por sus siglas en inglés) a las ocho semanas, que fue el primer resultado evaluado, la terapia conductual había dado mejor resultado (9,2 puntos en promedio) que el tratamiento estandarizado (15,9 puntos), aun tras controlar otros factores.
Además, los resultados según la Escala Pittsburgh de Calidad del Sueño y la efectividad del sueño mejoraron significativamente a las cuatro y ocho semanas de la aplicación de la terapia conductual que después del tratamiento estandarizado.
La mitad de los pacientes tratados con terapia conductual logró la remisión del insomnio a la octava semana, comparado con ninguno de los pacientes tratados como se hace habitualmente.
Y la mitad de los pacientes tratados conductualmente logró la remisión de la depresión en ese mismo período, comparado con apenas un paciente del grupo de control.
La terapia conductual mejoró también los resultados de la escala para medir la depresión GRID-Hamilton.
"Si un paciente sigue con depresión en remisión parcial e insomnio, se le puede sugerir una terapia conductual breve para tratar el insomnio. Son cuatro sesiones semanales de una hora", dijo Watanabe.

viernes, 28 de junio de 2013

Entrevista Al Presidente De ALAMOC Sobre El Próximo Congreso Mundial De Terapias Comportamentales Y Cognitivas En Lima-Perú

Un acontecimiento de suma importancia en julio de este año. El Dr Luis Pérez Flores es Presidente de la Asociación Latinoamericana de Modificación del Comportamiento (ALAMOC), y en esta oportunidad también es el organizador del Congreso Mundial 2013.

martes, 25 de junio de 2013

Debate Sobre La Psicología Positiva

Recientemente se ha producido un debate sobre una de las tendencias de la psicología contemporánea en los campos cognitivo y conductual: la "psicología positiva". Esta tendencia fue iniciada, como se sabe, por el antiguo experimentador del comportamiento M. Seligman, inicialmente muy comprometido con el estudio de ciertas psicopatologías (p. ej., el paradigma de la "desesperanza aprendida" vinculado a la depresión), y hoy más interesado en ver el aspecto "sano" de la conducta. humana. 
Aquí se seleccionan dos posturas representativas de dicho debate, a fin de mostrar ambos lados de la moneda: el fiscalizador y el defensor. Se deja al lector la posibilidad de juzgar con su propio criterio tras la lectura de los artículos.

LA PSICOLOGÍA POSITIVA:  MAGIA SIMPÁTICA

Marino Pérez-Álvarez

La Psicología Positiva (PsP) es probablemente el mayor movimiento dentro de la psicología en lo que va del siglo XXI. Sin embargo, a pesar de su enorme éxito y del atractivo que, sin duda, tienen sus temas estrella (felicidad, bienestar, optimismo), carece de bases científicas y filosóficas sobre las que pudiera sostenerse con solidez. Se empieza por señalar que la PsP tiene un origen más acorde con un movimiento religioso que con el desarrollo de una ciencia. Más importante, se argumenta que la PsP sufre de ciertas falacias como son una supuesta ecuación de la felicidad y el carácter inherentemente positivo de ciertas características psicológicas. Se argumenta, asimismo, que la eficacia atribuida a la PsP no cuadra con la evidencia disponible, con particular referencia al cáncer. En cuanto a la psicoterapia positiva para aumentar la felicidad y disminuir la depresión, no parece diferenciarse del placebo. Por más que la PsP exhibe el lado positivo, no deja de tener su lado negativo, como la división de la psicología, la tiranía de la actitud positiva y un optimismo sin escrúpulos. Con todo, la cuestión de fondo es que la felicidad no es un principio de la vida sobre el que pueda establecerse una ciencia, de acuerdo con el argumento filosófico final. (VER CONTENIDO COMPLETO)

LA PSICOLOGÍA POSITIVA Y SUS ENEMIGOS: UNA RÉPLICA EN BASE A LA EVIDENCIA CIENTÍFICA

Carmelo Vázquez

La Psicología Positiva ha sido objeto de ataques apasionados. Se ha cuestionado su novedad, su alcance científico, sus intenciones e incluso la honestidad de sus seguidores. Además, por extensión, se ha puesto en duda que la Psicología en su conjunto se ocupe de temas como el bienestar humano. En esta revisión ofrecemos una respuesta a algunas críticas desproporcionadas y efectuamos un repaso de la abrumadora evidencia existente derivada de la activa y sólida agenda de investigación que existe sobre las emociones y cogniciones positivas (p.ej.: optimismo) y su relación con la salud y el bienestar psicológico. La Psicología no puede estar de espaldas a un movimiento general creciente, en las ciencias sociales y en el ámbito de la discusión política y económica, que sitúa el bienestar psicológico como un foco legítimo de atención. En esa dirección, la Psicología Positiva está contribuyendo, con los conceptos y herramientas propios de la Psicología, a articular y apoyar una buena parte de la investigación y promoción de esos temas cruciales. Finalmente se plantea que, en base a un diálogo académico veraz y respetuoso, la Psicología ineludiblemente deberá integrar fluidamente el enfoque sobre el funcionamiento positivo para poder explicar de un modo más integrador la naturaleza humana. (VER CONTENIDO COMPLETO)

viernes, 24 de mayo de 2013

Entrevista a Marino Pérez Álvarez

La revista Temas de Psicoanálisis ha entrevistado en enero de 2013 al Dr. Marino Pérez Álvarez. He aquí el texto de la entrevista, que comienza con las siguientes palabras: 
"Psicólogo clínico y Catedrático de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Universidad de Oviedo, Marino Pérez Álvarez (Ese de Calleras, Tineo, Asturias, 1952) se ha definido como conductista radical. Pero su radicalidad, pensamos, va mucho más allá de su conductismo.  Como él mismo explica, su conductismo es radical porque su concepción del conductismo es filosófica y epistemológica, más que metodológica. No adapta el objeto de estudio al método; trata de adaptar el método al objeto de estudio. Y eso de manera total, radical: por eso no excluye las conductas internas –los eventos del mundo interno, subjetivo.  
También es radical porque pone la conducta en el centro de la terapia. Es lo que el individuo hace, o no hace, lo que permite salir de esa situación que es el trastorno. 
Como psicólogo conductista, Marino Pérez Álvarez rompe los tópicos al uso. Para el lector psicoanalista, el conductismo se hace interesante en sus libros, interesante y sorprendente. Para los que tenemos una concepción construccionista y dialéctica del psicoanálisis, que concibe la conducta como relación (Castilla del Pino) y ponemos la experiencia de la relación en el centro de la psicoterapia, es fácil conectar con la reflexión de Marino Pérez Álvarez. A veces cambiando el término de conducta por el de la relación, parece que decimos cosas parecidas". 
Para acceder al contenido completo, pulsar AQUÍ.

jueves, 16 de mayo de 2013

Ingeniería del Comportamiento Prosocial


La capacitación de grupos juveniles en conducta prosocial es una vía útil para avanzar en la solución del problema de la conducta juvenil antisocial, sin perjuicio de articular soluciones integrales en los planos socioeconómico, ideológico y cultural.
El concepto de conducta prosocial abarca "toda conducta social positiva con o sin motivación altruísta", y se vincula con el de conductas instrumentales de prevención de la conducta antisocial ―actividad infractora de reglas sociales (ataques, huídas de casa, robos, exhibiciones obscenas, etc.)―, en el sentido de "saber hacer" de acuerdo a las acepciones siguientes:
a) Saber qué se tiene que hacer, en qué circunstancias, cómo decirlo y cómo reconocerlo.
b) Saber cómo hacerlo, haberlo practicado o hecho antes.
c) Saber por qué se tiene que hacerlo o no, y reconocer si se tiende o no a hacerlo.
d) Saber cómo reconocer la oportunidad de hacerlo o no.
e) Saber hacer otras cosas en dicha circunstancia, o saber hacer lo mismo de otra  manera.
Tales competencias implican acciones de conocimiento, evitación, escape o afrontamiento de situaciones, personas u objetos que sean o puedan ser factores de riesgo. El esquema general se atiene al clásico planteamiento de que en las irregularidades hay déficit conductuales o conductas inapropiadas. Es decir, el individuo probablemente no adquirió los repertorios operantes para ajustarse a su medio (por ejemplo habilidades interpersonales, aproximativas, recreativas, etc.), o adquirió repertorios que impiden el desarrollo de los anteriores (excesos de aversividad, ansiedad, arrogancia, egoísmo u otros). 
El modelo más amplio de trabajo para conseguir mejoras conductuales proviene del aprendizaje estructurado, un método multipropósito que comienza por analizar los siguientes repertorios irregulares del individuo agresivo, y las formas de prevención o corrección pertinentes.
1. Interpretaciones que activan la cólera. Los actos violentos empiezan por la interpretación subjetiva que hace el agresor de ciertas claves situacionales, incrementándose sus niveles de activación (ira), lo cual impide la normal recepción de mensajes y predispone a la instrumentalización de respuestas agresivas. Se combate con base en el control autoinstruccional.
2. Activación afectiva elevada. Hay síntomas fisiológicos e tensión que acompañan la emisión agresiva: hiperventilación, cambios en el RPG, contracción de vasos sanguíneos, secreción de sustancias, etc. Ellos pueden contrarrestarse con la práctica de la respiración diafragmática, el aprendizaje de identificación de zonas corporales tensas y el enfrentamiento en relajación muscular autónoma.
3. Defectos en la comunicación y falta de conducta cooperativa. Los patrones o habilidades de comunicación juegan a favor del acto agresivo. No se desenvuelven correctamente las facultades de saber escuchar, reconocer mensajes conciliadores o actitudes positivas de la otra parte, ni tampoco las de expresar las propias peticiones o sentimientos sin hostilidad. Sirven aquí los adiestramientos en efectividad personal.
4. Manejo inadecuado de contingencias. O carencia de respuestas que discriminen aquellos eventos cuya presencia, ausencia o aversividad incrementen la propia o ajena conducta agresiva. El joven ignora cómo, dónde y cuándo "gratificar", "ignorar" o "sancionar" desempeños, de modo que aumente los apropiados y disminuya los inapropiados. El buen manejo de contingencias es aleccionable.
5. Deficiencias en habilidades prosociales. Ejecuciones deficientes en destrezas prosociales de tipo simple (presentarse, saludar, agradecer, preguntar), avanzado (pedir, instruir o seguir instrucciones, discutir), para manejar sentimientos (conocerlos y expresarlos, dar afecto, afrontar), autocontrolarse, manejar el estrés y planificar. Los entrenamientos en habilidades sociales tienen por objeto proporcionar los repertorios requeridos.
6. Deficiencias en valores prosociales. El entorno en que se mueve el individuo a veces no le permite ejecutar sus habilidades prosociales, puesto que prima el modelamiento agresivo y el refuerzo de elecciones comportamentales primariamente violentas para conseguir logros, ignorando los derechos ajenos. Esto exige una preparación moral que incluya saber cómo tomar decisiones y resolver problemas.
El proceso de entrenamiento de destrezas sociales incluye:
a) Identificar  áreas problemáticas y habilidades específicas en las que tiene dificultad el individuo.
b) Observar cuál es el método que emplea para manejarse en ellas.
c) Transformar los componentes (verbales y no verbales) de esas conductas en metas para alcanzarse progresivamente durante un lapso de ejercicio, primero en prácticas estructuradas y luego en situaciones naturales.
El desarrollo del autocontrol incluye labores que, en la idea de Nóvaco, requieren articular:
a) Información sobre los aspectos cognitivos, fisiológicos y motores de la ira.
b) Aautoinstrucciones para que  el  sujeto  las  emplee  en  situaciones  problema. 
c) Ejercicios  simulados  y  reales  de  tal empleo si se utiliza el modelo de Feindler, la técnica usada es la de los "cinco eslabones": 1) análisis de los estímulos desencadenantes de la ira, 2) identificación de signos o estados fisiológicos y kinestésicos que la acompañan, 3) auto-instrucciones para manejar la ira, 4) reductores o pautas de autocontrol cognitivo-fisiológico de la activación, y 5) autoevaluación del propio desempeño.
La educación moral incluye:
a) Toma de decisiones y resolución de problemas de manera no agresiva.
b) Enseñanza de respuestas de “consideración” por los demás y preocupación por sus problemas.
c) Ejercicios de ensayo conductual en situaciones de conflictos interpersonal, utilizando técnicas de negociación y contrato.
La dinámica se despliega partiendo de la discusión de casos que pongan énfasis en dilemas morales, procurando abarcar las categorías que señala Kohlberg para el desarrollo moral: convencional, o de ponerse en el lugar del otro y sentir la obligación de seguir reglas sociales, y postconvencional, o reconocer valores más allá de los formalismos (dignidad, democracia, justicia, valor de la vida, cultura, etc.).

domingo, 12 de mayo de 2013

El "Ambientalismo" Skinneriano


A menudo se caricaturiza la postura ambientalista ―en apariencia “ingenua”―, de Skinner (que no comparto plenamente). Sin embargo, él estaba muy consciente de las elecciones que podían hacerse para explicar la conducta, y, al  preferir la del control ambiental daba una razón pragmática para ello. Dice: “un análisis que recurre a las variables externas hace innecesario suponer la existencia de un agente interno causante y determinante. Son muchas las ventajas científicas de un análisis como éste, pero quizá las de tipo práctico sean aún más importantes. La idea tradicional acerca de lo que sucede cuando un individuo se autocontrola nunca ha tenido éxito como recurso educativo. Sirve de muy poco decirle a alguien que utilice su «voluntad» o su «autocontrol»”. En cambio, el análisis del control ambiental hace “posible enseñar ciertas técnicas importantes con la misma facilidad con que se enseña cualquier otro repertorio técnico. Debería, asimismo, mejorar los procedimientos a través de los cuales la sociedad mantiene fuerte la conducta de autocontrol”. (Skinner, 1953/1971; CIENCIA Y CONDUCTA HUMANA, Barcelona: Fontanella, p. 269)

ENLACES DE ENSAYOS, LIBROS E INVESTIGACIONES DE WILLIAM MONTGOMERY URDAY

1.    No son todos. Faltan varios, y también los que han sido borrados por problemas de Copyright o tienen enlaces rotos. 1.       1. http...